Mi ego y yo…

Decidí comenzar a escribir un blog para reflexionar libremente sobre lo que me genera vivir en una sociedad con la que no suelo sentirme a gusto…

Soy una profesional joven con un empleo muy bien remunerado, aunque debo admitir que nunca he sido más feliz que cuando he tenido poco. Amo a mi familia y no hago más que desear pasar mas tiempo con ellos pero por algún motivo sigo priorizando la rentabilidad económica a la afectiva. La mayoría de las personas que me rodean tienen dinero, belleza y poder pero parecen miserables y cada vez siento más repulsión por la competencia de egos entre la gente «exitosa», hablan de sí mismos como si vivieran en una entrevista de trabajo que nunca termina y, aunque me cueste aceptarlo, aveces me encuentro haciendo lo mismo… Finalmente mi vida es una lucha constante entre los dos hemisferios de mi cerebro y, si bien llevo tiempo replanteándome cada paso que doy en esa dirección, no he logrado tomar decisiones determinantes…

En las próximas publicaciones voy a compartir mis sentimientos sin inhibiciones hacia todos los aspectos de mi vida, para plasmar las cosas del subconsciente en un lugar (espero) mas sano que en mi cuerpo…

La gente que me rodea me dice que yo suelo encontrarle soluciones a sus problemas… Mi horizonte es la paz interior (porque a la felicidad plena ya la tengo) y cada día estoy más cerca pero bueno, como he dicho, si mi finalidad es el horizonte, lo más probable es que se aleje cuanto más me acerque…

El fin último de todo esto es saber si hay alguien en el mundo que siente lo que yo…

Por favor, no duden en contactarme…

Mi amanecer.

Hola mi hija, solo te quería decir que amo cuando apareces en la planta baja, recién levantada en bombacha, con cara de dormida, malhumorada, en patas y resfregandote los ojos.

Pensar en esos instantes es lo que me da ganas de vivir cada día.

Amate porque sos única y perfecta en tu singularidad.

Era eso. Te ama.

Mamá.

PD: si bien aveces me enojo porque estás descalza o despeinada, quiero que sepas que es lo que más amo de vos.

Déjame Imaginar que sí existe el pasado hasta que tú decidas regresar…

Te esperamos las dos mirando hacia afuera, mirando como la gente elegante terminaba su día, el ruido de la ciudad anulaba tu voz, con gestos nos indicaste qué dirección tomar al dejar la sombra del toldo viejo de la verdulería. Las veredas no habían sido baldeadas desde la mañana y ya habían bolsas de basura frente a los edificios.

Pisamos el escalón de mármol con alivio luego de un corto tramo de pasos rápidos, sabiendo que pronto se acallaría el barullo para escuchar el amable saludo del hombre de la gamuza que se prepara para tirar del manijón de bronce luego de que introduzcas y gires la pequeña llave que (a media vuelta) destrabará la cerradura de la elegante puerta.

Ya dentro de la sala de los espejos, sentimos el golpe y la traba que une alinea una puerta con la otra hermetizando el ambiente… Ahora el eco de nuestros pasos nos acompañan en la marcha hacia el viejo ascensor. Las bolsas que traes en las manos dificultan el proceso de deslizar la reja rebatible pero, una vez dentro, con alivio, nos dejas presionar el botón menos utilizado.

Abrimos la puerta del número y ésta nos abre paso a este espacio oscuro que es de todos pero es tuyo…

En la pared opuesta al ascensor colocaste una mesa baja de madera con una lámpara de tulipa verde inglés y luz cálida que anticipa el estilo de decoración del próximo ambiente. Colindante al ascensor se encuentra la robusta puerta de la escalera de emergencia que, negligentemente, permanecerá cerrada por seguridad. Al fondo a la izquierda, aparecerá otra puerta que se abrirá más tarde para mostrarnos el desorden de lo cotidiano; desorden que dificultará la distinción de usos de cada espacio: textiles, camillas terapéuticas tapadas de ropa sin planchar, cajas de zapatos, muestrarios de aceites terapéuticos y goteros de flores de Bach que, dispersados entre habitaciones y pasillos, retrataban a la perfección tu dorada sombra.

Entre el llavero colapsado, encuentras la llave que utilizarás para abrirte paso a la cara de tu hogar, esa que debía hacerte digna de tus amistades… La puerta de lo que quieres mostrar se abre, las luces bajas están prendidas aunque aún no oscureció. Las pesadas cortinas entreabiertas dejan pasar los últimos haces de de luz por los ventanales de vidrio que se extienden en altura brindando elegancia a los ordinarios marcos de chapa algo deformados por el uso. Las palomas y su estiércol decoran el hierro de las barandas del balcón que se fusionan con las macetas plásticas y el Aloe Vera. La escena (oculta al interior por el cortinado) carecía de atractivo arquitectónico, pero escondía cierto encanto regionalista, que hoy podría considerarse nostálgico.

Mientras cocinabas, nos pediste que nos encarguemos de armar la mesa. Cerca de la salida al balcón, se encontraba un chifonier de madera taraceada sobre el que se apoyaba un espejo antiguo corroído en las esquinas. Debimos abrir los enormes cajones con pequeños herrajes de bronce para buscar el mantel, las servilletas y los posavasos. Sobre el plano de mármol, los adornos de marfil, bronce y piedras semipreciosas vibraron hasta que concluimos con la tarea encomendada.

Te aseguraste de que toda la vajilla estuviera acomodada de acuerdo a los protocolos formales y que el eje de la alfombra redonda que se encontraba debajo de la mesa coincidiera con el centro de la misma.

La iluminación rara vez venía desde el techo, solo se prendiste el candelabro que flotaba sobre la mesa del comedor a la hora de sentarse a la mesa, el resto del tiempo, las luces eran puntuales y direccionadas hacia el cielorraso (subían como tubos por los orificios de las las tulipas casi opacas colocadas en las cuatro esquinas del salón principal).

Los radiadores de fundición pintados del color de las paredes delataban la edad del edificio y la falta de mantenimiento. El moho de en los azulejos del baño y el estado de la cocina-lavadero colaboraban con la causa, pero el elegante living-comedor con su iluminación cálida desempeñaban un papel preponderante sobre el resto del piso.

Los invitados eran tus amigos pero vos te asegurabas siempre de causar una buena impresión. Tu cocina era exótica y tu conversación apasionante. Sabías que eras una gran anfitriona y te enorgullecías de eso.

Luego de la cena la sobremesa transcurrió en los sillones del living, trajiste una bandeja de plata con gran variedad de tés de oriente que no solo ofrecían aromas y sabores, sino diferentes beneficios para el cuerpo y la mente. Finalmente, los postres exóticos sacados de tu carpeta de recetas escrita a mano y llena de recortes de revistas, no se parecían a nada que hayamos probado antes…

Las fotografías enmarcadas se aseguraban de que la belleza de tu juventud no pasara desapercibida, los comentarios servían para entretener a los invitados. Con tus boleros cantados y tu guitarra ese día resultó memorable. O así lo fue para mí, tanto ese día como todos los demás que compartimos…

Si tuviera que hacer mi propia fragancia utilizaría el aroma del cuero de tus elegantes sillones, siempre oscuros y fríos, el del lustre de los apoyabrazos de madera, el metal de las tachas semi oxidadas y el perfume de los pañuelos de seda natural que extendías sobre los respaldos. La suma de éstos daría como resultado un portal al a las grandes sensaciones de mi pasado.

Para finalizar, los olores a la Cera Suiza, laurel, aceite de eucaliptus y jabón de hierbas siempre aparecerán en los recuerdos de mis experiencias contigo.

Gracias por tu ejemplo.

Me enorgullece ser tu nieta.

El Sabio y el Alma en Espera.

– Aquí he llegado ¡ahora muéstrate! – Dijo el borracho con voz árida mientras sujetaba su espalda con una mano y presionaba con la otra una botella de color ámbar y un vaso vacío sobre su rodilla izquierda…– Tengo miedo, pero debo saber si estás cerca- esta vez solloza con mirada migrante… Esa noche de otoño, el sonido del viento en los árboles no era suficiente para silenciar su imaginación. El cuerpo del hombre se encontraba al amparo de dos robles, sobre un viejo banco de piedra sin respaldo rodeado de espinillos… La luna sonriente escurría sombras inquietas de los árboles que se mestizaban con el manto de hojas que vestían el suelo.

Aquí estoy – susurra una voz amable que corre por su espalda como un hilo de agua fría. El sobresalto le hace apoyar el vaso sobre el banco con torpeza…

– Estás cerca, puedo sentirte. ¿Dime si eres un alma en pena? –  él no sabía a quién se dirigía, pero había fijado la mirada en un punto de una sombra nítida sobre el suelo.

Podría decirse -contesta la voz- yo creo que soy un alma en espera, en espera de una vida. Deberá ser la adecuada para mí, no tengo apuro.

Entonces has vivido ya…

Sí que he vivido, hoy estoy vivo porque tú estás hablándome.

Diestro, toma la botella con torpeza y deja caer el líquido en su boca para luego limpiar los derrames con su antebrazo – Dices que no eres sin mí ¿Yo quién soy para crearte?

Eres el vacío de muchos llenos, antes de nacer ya lo eras y así has seguido, pero pareces estar insatisfecho o esquizofrénico, en cualquier caso, aquí me tienes, tu sabrás…

– ¿Te burlas? – dijo mientras encendía un cigarrillo con un fósforo rebelde.

Eso quisieras, todos crecemos con vacíos, el ego quiere llenarlos, pero solo somos nosotros cuando no lo permitimos.

No entiendo cuando hablas…

Lo harás; tú me llamaste porque en tu vida había un vacío que debía llenarse y mi muerte hoy se espejará en tu cuerpo para que puedas sentirte vivo…

– ¿Entonces, tú que no eres nada llenarás mi vacío? Eso no tiene sentido…

– Tú se lo darás… Te daré un ejemplo: el rico debe espejarse en el pobre para saber que es rico. Podemos pasar de pobres a ricos en segundos si nos espejamos con gente más rica o más pobre que nosotros; nuestro capital no habrá cambiado, claro, pero el vacío que habremos llenado en cada entorno sí lo habrá hecho. Si en el mundo solo existiera la riqueza, ésta ya no existiría… El hombre normal se siente a sí mismo en contraste con los demás, se sabe lo que los otros no son: son seres humanos por que existen otras formas de vida, seres vivos porque existen objetos inanimados…

Entiendo, pero entonces ¿que soy yo para crearte?

¡Eres un borracho fracasado que vive como un miserable y llama a la muerte porque siente que es la única que está peor que él!

– ¿Por qué gritas?

– Perdón, mi nada comenzaba a notarse…

Me ha pasado, pensé que estarías más allá de eso – dijo sarcástico el viejo resaltando las palabras más y allá, con el cigarro en la boca y levantando una ceja – por suerte mis ganas de vivir crecen cuando estoy cerca de ti, así que continúa… – suelta el aire con un tosido, tira la colilla y la pisa-.

Tú sientes que has cambiado ahora que he aparecido, pero en realidad no lo has hecho.

Lo que me importa es lo que siento, aún no sé si sentirme loco o sabio…

-Esas son solo palabras, lo importante es que ahora tú serás algo frente a mí y yo seré algo frente a ti.

-He decidido que seré sabio…

Lo que dices se irá conmigo y volverás a ser tú. Deberás aprender a lidiar con eso…

Lo sé, si me prometes que volverás a ser nada y yo me ocuparé de llenarme.

Si logras convencerme, no regresaré mañana…

Aguarda. No creo poder ser algo sin espejarme, eso no es posible…

Lo serás cuando tu suficiente sea suficiente, es lo que yo sé de la vida…

¿Cómo puedes saber algo de la vida si estás muerto? ¡Cómo un campesino pobre va a tener lo suficiente! – el hombre se reconoce sobresaltado e intenta calmarse: respira hondo con el pecho… ha levantado la mirada del suelo y la ha fijado en el horizonte. El amanecer se aproxima…

En otra vida pasada, nací pobre como tú… mis padres y yo queríamos tener más cosas que mis vecinos y lo logramos, luego sentimos que nuestro barrio ya no nos representaba y nos mudamos a uno de más categoría. Como nuestros nuevos amigos viajaban a países vecinos, mis padres también hicieron el esfuerzo y nos nivelamos… allí conocimos gente que había viajado mucho más que nosotros, para entonces mis padres ya no podían afrontar más gastos que mi educación… Vivimos con ese vacío un tiempo hasta que pude graduarme, trabajar en mi propio proyecto y triunfar como empresario. En cuanto pude conocí Europa, Asia, América completando esa meta que me faltaba… en los viajes, me encontré rodeado de empresarios reconocidos a nivel nacional a diferencia mía, que solo tenía una PyME en la ciudad, me sentí menos, por lo que me propuse ser uno de ellos y al cabo de un tiempo ya lo era… En ese entorno conocí a políticos y gente influyente, y logré volverme poderoso, me propuse ser el próximo gobernador de mi provincia y en unos años también lo logré, aunque la realidad era que aún me percibía como uno del montón al lado del presidente, por lo que me propuse seguir escalando y no parar hasta ser el primer mandatario de mi país (ya en ese papel no podría pedir más) o eso creía… Como presidente me di cuenta de que los que presidían los países más poderosos eran más fuertes que yo y que era invisible dentro del entorno de la política internacional… ya anciano y nativo del subdesarrollo no hubo nada que pueda hacer para no sentirme menos… viví y morí insatisfecho, igual que en la infancia…

¿Y qué hay del hombre más pobre del mundo? ¿o del más rico? él debe sentir que lo ha logrado

El más pobre no sabe que lo es y el más rico debe comparar su fortuna con la de otros minuto a minuto para estar seguro… su miedo a bajar de escalón no lo dejará solo. Recuerda que, viéndolo desde la percepción del ego, somos lo que los demás no son. Lo que queremos alcanzar: el “logro” se mestiza con la percepción del entorno; nosotros somos quienes convertimos lo subjetivo en la realidad…

Pero no me respondes, ¿cuándo suficiente es suficiente? Ayer, ahora, ¿mañana? y, ¿por qué siento que la felicidad siempre me precede? 

Mi experiencia me dice que siempre que he sentido la necesidad de ponerme un propósito nuevo fue porque en el presente sentía que mis logros no eran suficientes o no cumplían los requisitos de mi ego… En mi nueva vida estimo que también me ocurrirá, pero (a diferencia de antes) sucumbiré solo cuando lo decida, hoy sé lo que me espera en la cima… 

Te sigo, pero siento que no me ayudas… ¿podrías decirme qué es el éxito? 

Eres adulto tienes un empleo, una familia, una casa y un auto, has conseguido todo lo que, hace unos años, creías que te haría feliz ¿Por qué no te consideras exitoso? ¿Por qué tus proyectos de vida cumplidos ya no importan? ¿Por qué ahora tu felicidad necesita más que antes?…

No lo sé, pero así es.

Yo te diré por qué, si bien has logrado llenar el vaso medio vacío de tu niñez, te has empeñado en agrandarlo y así ha vuelto a estar vacío…

¿Por qué he agrandado el vaso en cuanto lo tuve lleno?

No eres tú, es tu ego que se espeja en los demás y siente que necesita lo que ellos. Domínalo y dominarás el mundo. Llenarás el vaso a diferencia del resto. Intenta subir la montaña hasta donde tú puedas y una vez que encuentres el río que buscabas disfrútalo, sacia tu sed y déjate llevar hasta el océano sabiendo que el agua siempre se abre camino entre las rocas. Si vives creyendo que el río que está más arriba será mejor que el que tienes frente a ti morirás escalando, permítete observar alrededor, detenerte y reposar donde lo sientas sin reparar en la velocidad o el horizonte de los que escalan a tu lado.

Me has quitado la borrachera…

No era la idea, borracho me has buscado…

¿Entonces – se interrumpe a sí mismo para empinar la botella y tomar aliviado el último trago – lo que me dices es que viva como un conformista? Como ahora, que volveré a casa con mi esposa solo porque ya tengo hijos con ella. – hace crujir su espalda con gestos de dolor y tira la botella por detrás de su hombro izquierdo.

Lo que tienes puede no ser suficiente, quizás debas escalar y buscar más para encontrar el agua que llene tu vaso, quizás pases frío, hambre y penas, pero una vez que hayas encontrado esa paz, hazte consciente de que es tu decisión buscar más o saciar tu sed y dejar que el río que corre viva en ti… El camino es uno solo…

hacia ti…- interrumpe sarcástico pero simpático el sobrio observando con mirada de gato la sombra del árbol a la que le ha puesto esta voz, no quiere admitir que bajo la luz del amanecer el delirio de su mente es más visible. –

así o en paz, ahora sabes la diferencia-

Bueno, ya es de día, el alcohol me ha dado sed e iré por agua… – el sabio ya incorporado, se marcha con el recipiente que hasta ahora dormía en el mármol – ¡Estimo que no te veré mañana!

Me convenciste cuando tomaste el vaso…

FIN.

– Con el seudónimo Sarae, participó en el Concurso Internacional de Cuento Corto “Dra. Ingrid Waisman”. –

Escritores.org

Giros

Rolando viene y ya no media lo subjetivo…

Volví a casa.

Nació lo nuevo en buena ley.

El jodido que improvisó lo hizo todo bien, con astucia y devoción ya quedará devastado.

En este génesis desmerecido tú has roto esto tan sano.

El apocalipsis fue atravesado y en el vacío he rebotado.

Cesa ya de consolarme que tus palabras solo irritan.

Este gaucho desmoronado se sentirá respetado.

«Deja ya de estupideces que estamos todos cansados»…

El vértigo aún cohíbe, y sí que me han sentado!

Al universo miro en ascuas esperando su llamado.

¿Él valida mi arrogancia si en la nada me he forjado?  

Si no sabe de altitudes, no comprende lo que hablo…

Esta noche estaré abajo pero luego por encima…

de este arrogante bobo que aparenta y solo tima.

Sueño Lúcido Cuerpo Negro

Dos días después del sueño de la paloma tuve otro sueño bastante inquietante…

Estaba acostada en el piso con un brazo dentro de un hueco circular de 70 cm aprox. de diámetro.

Las baldosas estaban rotas y los bordes de chapa oxidada y cerámicos antiguos subían o bajaban con mi cuerpo hacia dentro del hueco con la flexibilidad de un chapón viejo cortado con torpeza. Los pedazos de los cerámicos del borde caían al vacío cuando mi cuerpo cedía…

Yo tenía hasta el hombro izquierdo dentro del hueco, temía caer pero no estaba segura de si mi cuerpo pasaría por el agujero por lo que apoyé mi mano derecha sobre el borde y comencé a tirar hacia arriba y contrarrestar esta fuerza que me hundía hacia abajo.

Mi brazo estaba entrelazado prolijamente con el brazo derecho de un cuerpo negro femenino que quería hundirme. Yo, por mi parte, hacía muchísima fuerza y lograba sacar el brazo de la figura hacia afuera, lograba que asomara la cabeza y parte del torso que se apoyaba ahora sobre los bordes y el piso, era un cuerpo negro sin sombras pero dejaba ver en sus formas a una mujer esbelta.

Miraba su mano y mi mano enlazadas, percibía el contraste de mi piel clara con su brazo negro ya fuera del agujero y sentía el complemento del yin y el yang.

Aunque a esa altura parecía que mi esfuerzo estaba logrando sacar parte de su cuerpo hacia afuera yo seguía haciendo fuerza hacia arriba y ella seguía tirándome hacia adentro.

El sueño culmina sin sin vencedora.

Fin.

Sueño Lúcido Octubre 2020

Alguna noche de la semana pasada, un par de días antes de convulsionar, soñé que estaba arrodillada como en reverencia, con la rodilla izquierda sobre el piso únicamente. Sentía mi muslo derecho sobre mi pecho, la posición era similar a la de un corredor profesional en su marca antes del disparo.

En el sueño yo estaba en el pasillo de servicio de casa, al lado de la escalera, de espaldas a la heladera, mirando hacia la pared donde se enciende la luz, cerca del pozo de la cloaca. 

Yo vestía ropa color negro. El tragaluz le hacía honor al sol reflejando el ingreso de luz blanca sobre las paredes también blancas, diáfanas. Miraba hacia arriba y la luz me encandilaba. El revestimiento del suelo era de baldozones intercalados blanco y negro tal como los tiene ahora la casa.

La rodilla izquierda, que estaba apoyada contra el piso me dolía y ayudaba a soportar el peso con esa mano mientras con mi mano derecha auyentaba a una paloma gris oscura/negra que bajó como del espacio luminoso del tragaluz y ahora volaba dentro del espacio del pasillo y sobre la escalera. 


En un momento, dejo de espantarla y (recordando una historia similar de C G Jung) permito que la paloma se apoye sobre mi hombro derecho. Siento sus garras, es molesto pero tolerable. 

De ahí pasa a posarse sobre mi cabeza… Siento que lo hace con intención, siento sus garras en mi pelo y me siento bien, siento que me he conectado con el animal lo suficiente como para que confíe en mí. 


Luego pasa a mi rodilla derecha, muy cerca de mi pecho miro hacia arriba y estaba mi mamá arrodillada con bolsas en su mano derecha, vestida con ropa oscura frente a mí acercando su mano hacia el animal y diciendo «hola gatito, hola hermosa» y veo que la paloma ahora era un gato negro chico que le estiraba su pata.

Mi mamá lo tocaba pero yo sentía que lo hacía por compromiso como si no quisiera ensuciarse, que había pasado por la casa a buscar algo y que ya quería irse.


Fin del sueño. 

LA RELACIÓN YERNO – SUEGRA

SOCIEDAD PSICOANALÍTICA DE MÉXICO A. C.

La Relación Yerno – Suegra

Victor Sánchez Aguirre

La suegra es una acompañante accesoria que entra en la vida del hombre aparentemente de manera accidental, sin embargo, y sobre todo al quedar formalizada una relación de pareja, sobre todo cuando se casan o cohabita en unión libre, se convierte en una acompañante latente de la pareja, ella o él llevan la marca de su madre como un sello que se inserta más y más con el paso de los años. Se le ve de día y de noche, en la comida y cena de todos los días, en la forma de hablar de la pareja, en el enojo y la alegría, en los conflictos y hasta en la cama.

CUANDO LA SUEGRA SE CONVIERTE EN LA NOVIA DEL YERNO

“Soñé que iba a visitar a mi novia, pero resulta que no estaba, sólo los suegros, entonces me dice mi suegra: Vamos, te iré a dejar porque ya mi hija no vendrá; si, nos fuimos pero no a mi casa nos fuimos a un motel pero para eso ya nos habíamos declarado y esas cosas. Me desperté y me quedé sacado de onda” (Anónimo)

“Soñé que iba a lo de mi suegra y follábamos por toda la casa” (Anónimo)

“Hola, siempre he soñado con tener el mejor sexo con mi suegra… a veces en el sillón” (Anónimo)

En ocasiones, la rivalidad entre madre e hija encuentra una oportunidad de consolidarse cuando aparece el esposo-yerno. Lo que en su día se competía por el padre-esposo ha sido sustituido, es la suegra que se esfuerza por complacer al yerno, consintiéndolo en todo, preparándole la mejor comida y brindándole las mejores atenciones, si existe una reyerta entre la pareja, esta suegra no vacila en ponerse a favor del yerno, la hija está siempre equivocada, es una inepta y no sabe cómo tratar a su hombre.

La suegra que en ocasiones luce más atractiva que la novia, es más bonita, más femenina, tiene mejor cuerpo, aparece como más interesante o es más sexy que su hija, parece la hermana guapa de la novia y en ocasiones hace hasta lo imposible por remarcar esta diferencia, frente a su yerno luce los mejores vestidos, zapatos, peinado y maquillaje y porqué no, los mejores escotes y se da el caso de las mejores minifaldas, pues sí, en ocasiones tienen piernas más bonitas que las hijas. Existen suegras histéricas y si la novia busca un padre en su pareja y la suegra también se revive la rivalidad original

Así como Freud llegó a notar la molestia que encona a la madre al notar que su hijo ha elegido a una mujer que la representa a ella, de mayor edad que el pupilo y con más experiencia (1916) A la suegra puede no gustarle ver que la hija se ha conseguido a un hombre tan parecido al esposo de ella y padre de aquella. En ambos casos, la sensación inconsciente es de incesto, racionalizado con “Qué le ves a ese viejo o a esa vieja”.

SENTIMIENTOS DE LA SUEGRA HACIA EL YERNO.

“La identificación afectiva de la madre con la propia hija llega a tal grado que éstas comparten el amor del mismo hombre yerno-esposo; circunstancia que en los casos más agudos conduce a graves formas de neurosis a consecuencia de la violenta resistencia psíquica que contra tal inclinación afectiva se desarrolla en la sujeto”

De aquí que la suegra tenga que mostrar el sentimiento opuesto, hostilidad o rechazo.

“La tendencia a este enamoramiento de suegra a yerno es harto frecuente, y puede manifestarse tanto positivamente como en forma negativa. Sucede, en efecto, muchas veces que la sujeto dirige hacia su yerno los componentes hostiles y sádicos de la excitación erótica con objeto de reprimir más seguramente los elementos contrarios, prohibidos”.

SENTIMIENTOS DEL YERNO HACIA LA SUEGRA.

El camino de la elección de objeto le ha conducido desde la imagen de su madre, y quizá también desde la de su hermana, hacia su objeto actual. Huyendo de todo pensamiento o intención incestuosos, ha transferido su amor, o si se quiere sus preferencias, desde las dos personas amadas en su infancia a una persona extraña formada a imagen de las mismas. Pero posteriormente viene la suegra a sustituir a su propia madre, y madre de su hermana, y el sujeto siente nacer y crecer en él la tendencia a sumirse de nuevo en la época de sus primeras elecciones amorosas, mientras que todo en él se opone a tal tendencia”.

LA MADRE REPRESENTA INCONSCIENTEMENTE PARA EL YERNO UNA TENTACIÓN INCESTUOSA.

Es así como entendería Freud el porqué se torna tan compliacada la dinámica entre estos dos personajes, dinámica ilustrada e inmortalizada por chistes, bromas y burlas para la suegra.

En Psicoanálisis y psiquiatría (1916) , Freud describe un caso en el que un joven militar acude su consulta a solicitarle ayuda para su suegra, una mujer entrada en los cincuenta años que Freud describe como agradable y bien conservada. Dicha  señora padecía de unos celos terribles hacia su esposo tras enterarse por medio de una misiva misteriosa que éste le era  infiel con una de sus empleadas, la señorita X. Un día antes de recibir la carta, la señora platicó con su dama de servicio, quién refirió a la señora su envidia hacia la señorita X, pues decía que ésta última había progresado en su trabajo a base de dudosos méritos, a la señora se le ocurrió comentarle a su dama en ese momento que sufrir de una infidelidad sería lo peor que pudiera pasarle. Al otro día recibe el comunicado escrito, no es necesario aclarar quién escribió dicha nota, ese día despidieron a la dama de compañía, sin embargo, los celos de la señora se mantuvieron y fueron creciendo día a día.

Tras el análisis correspondiente, Freud descubre que los celos eran provocados debido al enamoramiento de la señora por el yerno.

Lo que no aborda Freud es el asunto interesante de porqué es precisamente el yerno quien solicita la atención de la suegra? Está sobreentendido que no hubo un  declaración amorosa explícita de la suegra, ya que el enamoramiento estaba negado en ella. Qué pudo haber sentido éste.

¿Hubo una comunicación de inconsciente a incosciente?

¿Qué pudo estar inquietando al yerno?

¿Qué existía detrás de las molestias de la suegra que inquietarona al yerno?

AlejandreManassa (2010) explica la reacción ambivalente entre el yerno y su suegra de la siguiente manera.

Esta es la paradoja: las relaciones familiares (también con la familia política) son ambivalentes siempre. Un odio exacerbado puede esconder un amor igualmente intenso. Es más, cuando un afecto es rechazado, su manera de disfrazarse puede ser su transformación en lo contrario. Así, muchas veces, cuando se experimentan deseos sexuales que escandalizan al propio sujeto que los padece, estos se transforman en hostilidad, más fácil de demostrar que el deseo.

Recordemos que el primer amor del niño fue su madre, y que la suegra cae en ese lugar de las figuras maternas, por tanto no es raro que se desplacen a ella los mismos sentimientos que se abrigaron en la infancia hacia la madre. En ocasiones el “no soporto a mi suegra” no es más que un: “no soporto los deseos prohibidos que mi suegra despierta en mí”

Bibliografía

  • Freud, S. Psicoanálisis y psiquiatría.(1916) Obras completas Ballesteros (1956)
  • Freud, S. Tótem y tabú (1913). Obras completas Ballesteros (1956)
  • García Cardó, S (2006) Ponencia, Fepal XXVI. Congreso Latinoamericano de Psicoanálisis. Perú, Lima
  • Manassa Alejandra. (2010)Terapia de pareja y familia. Internet
  • Myers, G. ( 2000) Psicología Social. Mc Graw Hill: Colombia
  • Psicoanálisis. Significado soñar con suegra. (2010) http://www.rie./?ps=3662
  • Rueda de psicoanalistas (2010). Mamá política…osea la suegra

IMAGEN: sxc / Wimmi

Poema: A Trinidad…

La noche de mi corazón

el final de mi canción…

las certezas en mis dudas

tu diriges mi actuación…

Tu presencia en mi escencia

hizo carne mi canción,

hizo ríos bajo mis puentes

hoy es viento mi sudor…

No comprendo aunque lo intente

tu implicancia en mi ferbor

esta furia tan sentida

que has bien roto con tu voz…

Mi trinchera se ha inundado

mi cimiento colapsó

ese absurdo que he construído

con tu inercia hoy bien fluyó.

Llevas mi tierra al bajo

solo siendo eso que sos

te lo ruego, no me salves

solo puedo hacerlo yo…

Yo decido acompañarte

solo yo lavo mi hedor

Tu sigue el camino airoso

sos tu escencia, solo vos…

El océano infinito

finaliza la oración

sin saber el recorrido

embalsama esta fusión.

No te manches con mi tierra

ve delante yo atrás voy

no te agarres no voltees

confía en mí

que aquí yo estoy.